lunes, 14 de enero de 2008

La última etapa de la percepción


La figura muestra un esquema hiperbásico, pero creo que clarificador, de la última fase del proceso por el cual percibimos el mundo que nos rodea:
  • Desde luego, los datos de la "realidad" (real o virtual) entran en nosotros a través de un sensor ya sea un ojo, la nariz o cualquier otro órgano sensorial. Podemos imaginar un sensor como un aparato que se "enchufa" al cerebro. En términos técnicos los sensores también pueden llamarse transductores que no son más que "paratos" que traducen a impulsos eléctricos cierto tipos de datos (temperatura, cantidad de luz, cantidad de sonido, etc) que le llegan desde el exterior.

  • Lo del enchufe es una bromilla. Técnicamente se llama interface –¡búscalo en un diccionario de inglés para ver cómo se pronuncia, hombre de Dios, que si no no te suena el nombre!). La idea es simple de entender, ¿verdad? Pero no te pienses que no tiene miga la cosa: cada teléfono móvil tiene su conector al cargador diferente (entre marcas y a veces incluso dentro de la misma marca). Además, el concepto de interface es un pelín más complicado que el de enchufe: suele incluir un proceso de adecuación de la señal entre sensor y receptor. ¡Vale, que no viene a cuento enrollarse con esto…!

  • Y, finalmente, en el interior de nuestro "coco" está el cerebro , la C.P.U., verdadera central del proceso sensorial. La joya de la corona y, a la vez, fuente de las mayores miserias (precisamente, me ando preguntando por qué hoy llevo semejante mal humor encima; y ésta no es de las mayores miserias con que nos regala el cerebro…)
Algunas obviedades:
  • Carecer de un sentido (ser ciego, sordo, etc…) necesariamente debe modificar en algo (o en mucho) la percepción del mundo. En absoluto la hace desaparecer. Por eso, estudiar, o convivir, o conocer, a alguien con alguna deficiencia sensorial puede ser tan enriquecedor: evidencia que nuestra forma de ver el mundo no es LA única posible, ni la mejor, ni na de na… [Ojito, no soy un relativista de esos que piensan que TODO es opinable: creo en la existencia de un mundo exterior objetivo y en la necesidad de trabajar, medir y experimentar para intentar aprisionarlo. Aún siendo imposible siempre hay que estar en ello…]
  • Ante una deficiencia sensorial el esquema presentado permite ilusionarse (y asustarse) con la posibilidad de enchufar al cerebro sensores complementarios o suplementarios… Éste es el campo de la biónica.
Tiene futuro la cosa. Desde que mi amigo Carlos le dijo a su mujer que le iba a tener que ampliar la RAM acaricio la idea de poder hacer lo mismo: ampliarme la RAM, la ROM, la placa base… y todo. ¡Ala, memoria de 4 GB! y no olvidarme nunca más de los cumples de la gente a la que quiero, ni de las igualdades trigonométricas, ni del valor de la carga del electrón…
[Bueno sería mejor tener unos cuántos slots de expansión: en el primero, memoria para uso general, en el segundo una tarjeta para procesos matemáticos, en la tercera…]
[¡Oiga!: a eso se le llama renovación total del hardware o, a lo peor, reencarnación de luxe…]
  • Pueden darse "errores" de percepción debido a una disfunción en el sensor o, sencillamente, a sus características y limitaciones. Muchas ilusiones ópticas son debidas a la estructura de nuestra retina. Algún día dedicaré un post al tema, pero, como ejemplo, baste nombrar una que todos conocemos: la sensación de imagen en movimiento que obtenemos al ver una película de cine.
  • Pueden darse "errores" de percepción debido a disfunciones, características y/o limitaciones mentales… Algún día…
En todo lo dicho no entra el llamado sentido común, del que todos creemos tener bastante (no sé quién decía que es el más común de los sentidos porque todos piensan tener suficiente). ¡Así nos va! Jejejejeje.