domingo, 6 de enero de 2008

Mathema


No hay por qué hacer teoría del hecho de que estemos a día 6 y aún no haya tonteado con el blog: "Este tío ya se ha rajao…", "¡menudo vago!"
¡Lo voy a negar todo! Después de todo podría ser que estuviese esperando al día de reyes (por aquello de poneros una dosis de carbón)… :-)
Además, sí que voy pensando en qué tonterías escribir en él…

Y la tontería de hoy va de etimología (del griego, etymologia, 'sentido verdadero de una palabra') que estudia el origen de las palabras.
Y es que, pese a ser un ignorante al respecto (y en todo lo demás) aún NO he perdido cierta capacidad de disfrutar de pequeñas cosas y me divierte mucho ver el significado primigenio de algunos términos. En fin, cómo los niños.
"¡Ya se veía venir!"
, dicen (o piensan) las malas lenguas. ¡Pues es de lo poco que me siento orgulloso!, listillo…

El palabro griego de la cabecera se lee mantháno, que significa 'yo aprendo', de dónde deriva máthema que significa 'conocimiento', 'comprensión', 'percepción'. De ésta viene el término matemáticas que, por tanto, y aunque seas un maldito al que le pueda parecer mentira, indica que dicha ciencia surgió de la formulación de preguntas relativas al mundo, de preguntas muy interesantes. ¡Toma ésa!

Fue posteriormente cuando empezó a tomar cuerpo la idea de que las mates no son sirvientas de otras ciencias, que sus ideas tienen un valor en sí mismas, al margen de su aplicabilidad. ¿Una degeneración de su sentido original? ¡Para nada! No, no me parece mal: ha habido muchos matemáticos que han gozado y nos han permitido gozar con la belleza de sus construcciones. Algunas son tan complejas que su disfrute nos está vedado a aquellos que no sabemos suficientes matemáticas (¡qué pena, qué envidia!). Algunas, aún siendo notoriamente alucinógenas, incluso han resultado ser "útiles para toda la sociedad en su conjunto".

Sí, soy un creyente en el valor de las matemáticas por las matemáticas. Lo cual no quita para que crea en el valor de presentar el origen "mundano" de muchas de las grandes teorías matemáticas que se enseñan en las escuelas e institutos. Por éso me gusta la etimología de esta palabra… ¡Comprensión!

PD: Tanto a la palabra griega de la cabecera como a los términos griegos de este escrito les faltan acentos. O todos, en el caso de la palabra de la cabecera, o algunos que consisten en una rayita encima de alguna vocal. ¡Parece ser que la blogosfera tampoco es muy amiga del mundo clásico acentuado!

2 comentarios:

Juan Francisco Martínez Cerdá dijo...

buen año, buen blog, y buen artículo :-)

a mí también me gusta mucho el origen etimológico de la palabra matemáticas

Luis dijo...

¡Me ha gustado mucho el enlace que me has pasado! Y tu blog y aledaños tienen una pinta excelentes. Sólo me falta ponerme (quiero decir PONERME, porque un ratito ya…) a leer. Y no sé, ¡me rebosa el búffer! (que he de reconocer muy limitado). ¡A ver si espabilo!
Muchas gracias.
Luis