domingo, 7 de septiembre de 2008

Walter Benjamin, fotografía y ciencia

Créditos de la fotografía, aquí.

¡Ya lo sééééééééé!: ésta es una fotografía muy vista. ¡Y qué!
  • Me sigue pareciendo preciosa…
  • Me parece ideal para explicar lo que quiero…
  • Y, ¡lo más importante!. ¿Das clases a gente menuda o adolescentes? ¿Tienes hijos pequeños? ¡Pues eso, connio! ¡A ver si, por ir de moderno, se te va a olvidar presentarles –¡privarles de su primera vez!– las pinturas clásicas, las esculturas imprescindibles, las fotos inolvidables…! No, no, las fotos de tu boda sólo son inolvidables para ti y unos poquísimos. Que eso también es muy importante para ti, pero yo me refiero a las Meninas, al David de Miguel Angel, etc. [Cualquier día te cuento por qué, cada vez más seriamente, me planteo llamar a este blog "descubriendo la sopa de ajos"] [Además, si eres profe de física, dedicar unos minutos de clase a comentar cómo se visualizan procesos muy rápidos (o muy lentos) puede hacer que una "dura clase de cinemática" pierda sus calificativos negativos e incluso pase a ser recordada por algunos alumnos].
  • ¡Ah!, y da para hablar mucho de física [Cosa que no voy a hacer: a ver si alguien se anima a dejar comentarios sobre la física que contiene]
El caso, es que, me apetecía acompañar alguno de los comentarios de Walter Benjamin (post anterior) con fotografías que me vinieron a la cabeza mientras lo leía.

Por ejemplo:
Es corriente que alguien se dé cuenta, aunque sólo sea a grandes rasgos, de la manera de andar de las gentes…
¿Y de los caballos? ¿Nos damos cuenta de cómo galopan los caballos? Eadweard J. Muybridge lo mostró al mundo. [La versión inglesa del artículo es algo más extensa y, sobre todo, contiene más fotos].


Debido a sus éxitos científicos, Muybridge se dedicó a registrar los movimientos de los seres humanos y de los animales del zoológico de Filadelfia. Las fotos resultantes fueron publicadas con ayuda de la Universidad de Filadelfia en 1887 en el libro Animal Locomotion (Locomoción Animal), que ha continuado, incluso siendo hasta hoy la obra de referencia básica sobre el movimiento humano y animal
Y el mundo del cine (¡¡que anda que puede dar que hablar!!) quedaba a un pasito de na.

Y la fotografía de alta velocidad, un poquillo más lejos. Pero tampoco tardó tanto en brindarnos joyas como la que encabeza este post. O como las que puedes mirar (a mí me parece muy recomendable) en estas páginas: 1, 2, 3 y 4, por ejemplo.

Como decía W. Benjamin: "La técnica más exacta puede dar a sus productos un valor mágico".

Como decía Arago (e ilustra la foto de abajo): «Cuando los inventores de un instrumento nuevo lo aplican a la observación de la naturaleza, lo que esperaron es siempre poca cosa en comparación con la serie de descubrimientos consecutivos cuyo origen ha sido dicho instrumento.»


Esta "cosa" que ves (gracias a la fotografía de alta velocidad) es ¡una pelota de tenis rebotando contra un pared! No es de extrañar que se acaben rajando ¿verdad?