miércoles, 3 de diciembre de 2008

Movimiento perpetuo (I): el bueno (aunque feo) y el malo

«La vida no es un ensayo, aunque tratemos muchas cosas; no es un cuento, aunque inventemos muchas cosas; no es un poema, aunque soñemos muchas cosas. El ensayo del cuento del poema de la vida es un movimiento perpetuo; eso es, un movimiento perpetuo.»
Augusto Monterroso, Movimiento Perpetuo

Así comienza un libro de Augusto Monterroso que se titula Movimiento perpetuo. Pensaba que lo tenía porque tengo un libro de cuentos de Augusto Monterroso que contiene un "Movimiento perpetuo". Que no es el que debiera. ¿Quién decidió no sólo castrar sino amputar severamente el libro original? Menos mal que un amigo me dejó el MOVIMIENTO PERPETUO. Completo. Una edición bastante fea en comparación con la que yo tengo. Pero completa. Y, aunque me encantan las portadas bonitas de libros, discos, etc prefiero una edición fea y completa que otra bonita y capada. Y cuando leo las partes amputadas al libro, maravillosas, me subo por las paredes de rabia.

No he podido encontrar/comprar la edición feo-completa. Al buscar la versión electrónica del mismo –que tampoco he localizado– di con una entrada de un blog en la que posteaba la misma cita. En los comentarios, este poema precioso:

No busques nada nuevo, ¡oh mi canción!;
nada hay oculto bajo el rascacielo,
nada en la máquina que sube al cielo,
nada ha cambiado desde Salomón.

Es muy antiguo el hombre y su pasión,
guarda en el nuevo día el viejo anhelo,
bajo la nueva noche igual desvelo
y el mismo palpitar del corazón.

No te engañen los nuevos continentes,
con sus plantas, sus bestias y sus gentes,
ni sus canciones con su nuevo acento.

Todo lo que dice algo ya está dicho:
sólo nos queda el aire y su capricho
de vagos sones que se lleva el viento.

José Coronel Urtecho, Nihil Novum

Continuará…