lunes, 4 de mayo de 2009

Zorba el griego (4): la recta de acción

Una ironía de Feynman:
"Los científicos son como exploradores, los filósofos, como turistas."
La escribo porque creo que abunda en el tema de los opuestos. Esta afirmación, en la "recta de acción", situaría a los científicos como más activos que los filósofos. Es un buen ejemplo de las tonterías de las que vengo hablando los últimos días: afirmación cierta en algunos o muchos casos pero claramente insuficiente. Peligrosa, si uno se dedica a esgrimirla sin cierto sentido del humor. Útil para reflexionar sobre el asunto.

No deja de ser divertido que Feynman fuese un físico teórico (el extremo "opuesto" al de físico experimental). Hablé de ello en otra ocasión. Hago un breve recordatorio. Decía Lederman (físico experimental):
Actualmente, existen dos grupos de físicos con un mismo objetivo, comprender el universo, pero con grandes diferencias en sus puntos de vista culturales, habilidades y hábitos de trabajo. Los teóricos tienden a llegar tarde a trabajar, acuden a simposios interminables en las islas griegas o en las cumbres de las montañas suizas, tienen vacaciones reales y están en su casa ordenando papeles frecuentemente…"

Los experimentales no llegan tarde: no suelen irse a casa. Durante períodos de intenso trabajo de laboratorio, el mundo exterior se difumina y la obsesión es total. Dormir es, para ellos, poderse acurrucar sobre el suelo del laboratorio durante una horilla.

Un físico teórico puede consumir toda su vida y haberse perdido el reto intelectual del trabajo experimental, sus emociones y peligros —las grúas gigantes con sus cargas de 10 toneladas, los signos luminosos de PELIGRO, RADIACTIVIDAD, con sus calaveras y huesos cruzados. El único peligro real al que está sometido un teórico es clavarse a sí mismo un lapicero al atacar a una polilla que pasea sobre las hojas de sus cálculos.

Por su parte, según cuenta Brian Cathcart en su espléndida historia sobre el descubrimiento del núcleo atómico, "The fly in the Cathedral",
Rutherford decía que los científicos verdaderos eran los físicos; el resto sólo eran como coleccionistas de sellos. Y, entre las paredes de su propio laboratorio, aún llevaba su afirmación un paso más allá: todo físico que no se dedicaba a la física atómica quedaba relegado a la categoría de filatélico.

¿Qué habría dicho si hubiera vivido para conocer el "zoo de las partículas" del que hubo que empezar a hablar unos pocos años tras su muerte? Un verdadero trabajo de captura y clasificación: casi biológico (sólo que las partículas elementales no están en la categoría de materia viva).

Pero, a efectos de jugueteo mental (¿= reflexión?) uno podría dibujar en la recta de acción…
[Me pregunto si al hacer click en la figura se hará más grande y legible.
Ahora, cuando acabe, lo pruebo.
¿Por qué no antes?
Porque, total, no la pienso volver a dibujar ;-)