miércoles, 23 de septiembre de 2009

Saul Bellow y los "pesaos"

“Me contó un amigo que Marcel Proust, a quien estaba estudiando, no escatimaba esfuerzos al elaborar sus respuestas a las preguntas de una señora que solo pretendía sostener una conversación intrascendente durante la cena. Proust respondía en detalle y con prolijidad paralizadora cuando ni se requería ni se esperaba semejante respuesta. La gente se veía abrumada de información por aquel compañero de mesa guapo, pesado y con cara de yogur. Era para morirse".

Tengo varias personas muy allegadas que me parecen “unos pesaos”. Es un tema que me preocupa mucho porque el primero de la lista soy yo mismo. No me gustaría pecar de inmodesto si digo que, no obstante, creo que voy aprendiendo y cada vez hablo menos.
Aunque, ¿es eso aprender? A ver si voy a convertirme en autista…
Esto no debe ser aprender…
Pero, al menos, es una solución para el mundo exterior-a-mí…
Para mi mundo interior no lo es porque no paro de “escuchar” mis tonterías mentales…
Joé, ¡qué pesao que soy!…
Yo creo que éste debía ser uno de los puntos claves de por qué me gustaba dar clase…

Mira por donde, en este asunto, tener un blog es genial: le metes un rollo de muerte a “la blogosfera” (francamente similar a “la nada”) y santas pascuas. La gente que sabe de tu blog puede decidir ignorarte de forma totalmente indolora (para el “blogero pesao” y para ellos). Incluso, durante “esos días de debilidad mental”, de inseguridad, cuando hablas con tu perrito más de la cuenta, puedes decidir leer algún post breve…

Pesaos del mundo: ¡sed generosos con la sociedad y poned en marcha un blog!
Por supuesto,
no estoy diciendo que todos los blogs sean pesados
y/o sean escritos por pesados (como éste).
Pero ahí queda la idea…
"Bajo todo aquello estaba la cortesía de la igualdad o de la supuesta igualdad. Dar crédito por motivos igualitarios donde no hay que hacerlo -es decir, a personas cuyos procesos mentales son completamente distintos a los de uno-, honrar a otra alma por potencias que puede o no tener…"
¡Muy bueno! ¿Un pesado no es más que una persona que habita un mundo de intereses paralelo al nuestro?
Muchas veces; pero creo que no siempre: a mí los temas de los que trata Benn Crader (el botánico protagonista de "Mueren más por desamor") me interesan, pero no obstante me parece un "pesao". En el próximo post sigo con el tema… Para no hacerme "pesao" ;-)