Y vendían discos… Y me compré discos… ¡Claro que aún me compro discos! ¿Demasiados? Fijo. ¡Mola!
En las notas de "Spirit moves" leo este bello fragmento:
El corazón de esta música son los intérpretes de metal para los que fue compuesta. Requiere una especie de loca dedicación tocar estos viejos –casi medievales– instrumentos. Hay algo arcaico en la idea de que algunos seres humanos aún se dediquen a soplar en tubos metálicos, ajustando el tono mediante el flujo de aire y la posición de los labios. También hay en ello algo de maravilloso, cálido y artesanal.

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