martes, 29 de enero de 2008

Motorcillo (que no se ve)

¡Ya sé que reconoces la mina del lapicero de la figura, ya! ¿Y el chirimbolo de al lado?

Pues sí señó, es un motorcillo de 6 mm de largo (12 mm con el tornillo que lo soporta) y 1,8 mm de grosor. ¡Anda coge una regla para ver lo pequeño que es!


Es pequeño pero matón.

Pequeño. Por eso se podrá esconder muy bien dentro de, por ejemplo, una cámara fotográfica para mover el zoom. Por eso no los vas a ver a no ser que mantengas algo de espíritu infantil y te dediques a descuartizar los aparatejos de desecho.

O a no ser qué, aún no viéndolo, seas capaz de "apreciarlo". Es decir que tu cerebro (al hilo de posts anteriores) tenga práctica en elaborar una línea de razonamiento del tipo: "el zoom se mueve; luego hay un motor que lo mueve. Como la cámara de fotos es pequeña de narices: ¡joé que pequeño tiene que ser el motor que va dentro!" Como ves es un razonamiento elemental, trivial, pero que, por eso mismo, muchas veces dejamos de hacer. Y es una pena porque así nos vamos perdiendo la parte "mágica" de la tecnología. Y es otra pena porque ello nos podría ayudar a asimilar que la tecnología no es ni buena ni mala, que todo depende del uso que haga de ella la persona (malhechor o bienhechor, podríamos decir) de turno.

Matón. Porque es capaz de arrastrar hasta 200 veces su propio peso. Vamos, como yo o como tú que (te supondré hecho/a una sílfide y que tienes una masa de 50 kg) somos capaces de arrastrar 50 kg x 200 = 10.000 kg!!!! :-D Él sí puede arrastrar 200 veces su masa, hasta 40 g.
El doble de robusto que su predecesor, el 40% más rápido y bla bla bla
¿Que eres un consumidor compulsivo de características técnicas? Pues pincha aquí.

Realmente espero que los médicos no te hayan tenido que meter ningún trasto en el cuerpo. Suena fatal, ¿verdad? ¡Pues aún es más molesto (irritante sería un adjetivo adecuado) cuando estás en tal brete! ¡Y eso que sigue siendo preferible a que te tengan que operar (anestesia, corte… …coser, postoperatorio)! Pues bien, cuando te estén introduciendo la cámara inspectora o lo que sea, ¡vive Dios que agradecerás que el mundo de la miniaturización esté activo!

miércoles, 23 de enero de 2008

Apetitos…



Hoy, al chico le apetece algo breve, breve. Y como el DESEO es extraordinariamente importante, me voy a dar el gusto.

Primero
Un fragmento que podría ser cabecera de este blog.
"Habló mucho rato de sí mismo, con avidez, casi como un enfermo grave que piensa día y noche en su dolencia."
Vasili Grossman, Vida y destino

Segundo
Ando preparando un post sobre reflexión de la luz. Sirva de introducción la foto astronómica del día de hoy (Miércoles, 23 de Enero de 2008). Me gusta y me parece encerrar una bonita metáfora. El texto que la acompaña dice:
La gran curvatura de la Tierra que aparece en el reflejo del visor no es la verdadera de nuestra Tierra esférica, sino un artefacto provocado por la curvatura del casco espacial.
El mundo deformado por el sistema perceptivo (en este caso por el sistema de sensores que se utiliza: cámara, casco muy curvado…) A ver si así podemos abarcar su comprensión (¡que va a ser que no…!)

Tercero
Otro intento de abarcar un trozo de mundo. Esta vez en una foto (un trocito mucho más chiquitín de mundo). Este intento, promovido por el fotógrafo. ¿El resultado? ¡Con forma de mundo! ¡El planeta plaza España de Zaragoza! ¡Me mareo!


Igual no la ha firmado porque no está 100 % satisfecho con el resultado pero es de mi amigo Gaudi. ¡Vaya gozada que me deje utilizar sus fotos! Pero las prefiero firmadas por el guiño musical que supone su "apellido". ¡Larga vida al punk!

lunes, 14 de enero de 2008

La última etapa de la percepción


La figura muestra un esquema hiperbásico, pero creo que clarificador, de la última fase del proceso por el cual percibimos el mundo que nos rodea:
  • Desde luego, los datos de la "realidad" (real o virtual) entran en nosotros a través de un sensor ya sea un ojo, la nariz o cualquier otro órgano sensorial. Podemos imaginar un sensor como un aparato que se "enchufa" al cerebro. En términos técnicos los sensores también pueden llamarse transductores que no son más que "paratos" que traducen a impulsos eléctricos cierto tipos de datos (temperatura, cantidad de luz, cantidad de sonido, etc) que le llegan desde el exterior.

  • Lo del enchufe es una bromilla. Técnicamente se llama interface –¡búscalo en un diccionario de inglés para ver cómo se pronuncia, hombre de Dios, que si no no te suena el nombre!). La idea es simple de entender, ¿verdad? Pero no te pienses que no tiene miga la cosa: cada teléfono móvil tiene su conector al cargador diferente (entre marcas y a veces incluso dentro de la misma marca). Además, el concepto de interface es un pelín más complicado que el de enchufe: suele incluir un proceso de adecuación de la señal entre sensor y receptor. ¡Vale, que no viene a cuento enrollarse con esto…!

  • Y, finalmente, en el interior de nuestro "coco" está el cerebro , la C.P.U., verdadera central del proceso sensorial. La joya de la corona y, a la vez, fuente de las mayores miserias (precisamente, me ando preguntando por qué hoy llevo semejante mal humor encima; y ésta no es de las mayores miserias con que nos regala el cerebro…)
Algunas obviedades:
  • Carecer de un sentido (ser ciego, sordo, etc…) necesariamente debe modificar en algo (o en mucho) la percepción del mundo. En absoluto la hace desaparecer. Por eso, estudiar, o convivir, o conocer, a alguien con alguna deficiencia sensorial puede ser tan enriquecedor: evidencia que nuestra forma de ver el mundo no es LA única posible, ni la mejor, ni na de na… [Ojito, no soy un relativista de esos que piensan que TODO es opinable: creo en la existencia de un mundo exterior objetivo y en la necesidad de trabajar, medir y experimentar para intentar aprisionarlo. Aún siendo imposible siempre hay que estar en ello…]
  • Ante una deficiencia sensorial el esquema presentado permite ilusionarse (y asustarse) con la posibilidad de enchufar al cerebro sensores complementarios o suplementarios… Éste es el campo de la biónica.
Tiene futuro la cosa. Desde que mi amigo Carlos le dijo a su mujer que le iba a tener que ampliar la RAM acaricio la idea de poder hacer lo mismo: ampliarme la RAM, la ROM, la placa base… y todo. ¡Ala, memoria de 4 GB! y no olvidarme nunca más de los cumples de la gente a la que quiero, ni de las igualdades trigonométricas, ni del valor de la carga del electrón…
[Bueno sería mejor tener unos cuántos slots de expansión: en el primero, memoria para uso general, en el segundo una tarjeta para procesos matemáticos, en la tercera…]
[¡Oiga!: a eso se le llama renovación total del hardware o, a lo peor, reencarnación de luxe…]
  • Pueden darse "errores" de percepción debido a una disfunción en el sensor o, sencillamente, a sus características y limitaciones. Muchas ilusiones ópticas son debidas a la estructura de nuestra retina. Algún día dedicaré un post al tema, pero, como ejemplo, baste nombrar una que todos conocemos: la sensación de imagen en movimiento que obtenemos al ver una película de cine.
  • Pueden darse "errores" de percepción debido a disfunciones, características y/o limitaciones mentales… Algún día…
En todo lo dicho no entra el llamado sentido común, del que todos creemos tener bastante (no sé quién decía que es el más común de los sentidos porque todos piensan tener suficiente). ¡Así nos va! Jejejejeje.

Ver ≠ "Ver", ¡cabezudo!

Día 14 de Enero. Segundo post del año. La teoría de la vagancia de este blogero va tomando cuerpo… Y, encima, empieza insultando…

[Me agarraré a la segunda afirmación para zafarme hábilmente de la primera…]
No hombre, no. No debes sentirte insultado porque, como recuerdas perfectamente, ya leíste en este blog un post que intentaba clarificar que la palabra "ver" tiene gato encerrado.

Además "cabezudo" es un insulto menor, digamos de grado cero, ese estadio previo y colindante al verdadero cabreo. Un insulto amoroso (mi madre se lo dice frecuentemente a mi padre), un insulto-advertencia (como que contiene un no me toques los cataplines…)

Además-más ¿no te parece bonita la foto de mi amigo Gaudi? A mí preciosa. E ilustrativa de lo que realmente quiero decir.

¿Por qué muchos niños sienten pavor de los cabezudos y los mayores no? Ambos ven lo mismo. ¿Ambos ven lo mismo? No, no, no. Sus ojos (receptores) captan aproximadamente lo mismo (dejando de lado posibles defectos visuales), pero NO sus cerebros, que, insisto, son los que realmente "ven".

Así que, a mí , la nariz del señor que lleva el cabezudo puede parecerme más o menos bonita, incluso inquietante, pero el niño pequeño quizás ni repare en ella estando rodeada como está de semejante monstruaco…

Y sí, quedaría por hablar de, pese al miedo, la atracción que ejercen los cabezudos sobre ellos. ¡Atracción fatal!

domingo, 6 de enero de 2008

Mathema


No hay por qué hacer teoría del hecho de que estemos a día 6 y aún no haya tonteado con el blog: "Este tío ya se ha rajao…", "¡menudo vago!"
¡Lo voy a negar todo! Después de todo podría ser que estuviese esperando al día de reyes (por aquello de poneros una dosis de carbón)… :-)
Además, sí que voy pensando en qué tonterías escribir en él…

Y la tontería de hoy va de etimología (del griego, etymologia, 'sentido verdadero de una palabra') que estudia el origen de las palabras.
Y es que, pese a ser un ignorante al respecto (y en todo lo demás) aún NO he perdido cierta capacidad de disfrutar de pequeñas cosas y me divierte mucho ver el significado primigenio de algunos términos. En fin, cómo los niños.
"¡Ya se veía venir!"
, dicen (o piensan) las malas lenguas. ¡Pues es de lo poco que me siento orgulloso!, listillo…

El palabro griego de la cabecera se lee mantháno, que significa 'yo aprendo', de dónde deriva máthema que significa 'conocimiento', 'comprensión', 'percepción'. De ésta viene el término matemáticas que, por tanto, y aunque seas un maldito al que le pueda parecer mentira, indica que dicha ciencia surgió de la formulación de preguntas relativas al mundo, de preguntas muy interesantes. ¡Toma ésa!

Fue posteriormente cuando empezó a tomar cuerpo la idea de que las mates no son sirvientas de otras ciencias, que sus ideas tienen un valor en sí mismas, al margen de su aplicabilidad. ¿Una degeneración de su sentido original? ¡Para nada! No, no me parece mal: ha habido muchos matemáticos que han gozado y nos han permitido gozar con la belleza de sus construcciones. Algunas son tan complejas que su disfrute nos está vedado a aquellos que no sabemos suficientes matemáticas (¡qué pena, qué envidia!). Algunas, aún siendo notoriamente alucinógenas, incluso han resultado ser "útiles para toda la sociedad en su conjunto".

Sí, soy un creyente en el valor de las matemáticas por las matemáticas. Lo cual no quita para que crea en el valor de presentar el origen "mundano" de muchas de las grandes teorías matemáticas que se enseñan en las escuelas e institutos. Por éso me gusta la etimología de esta palabra… ¡Comprensión!

PD: Tanto a la palabra griega de la cabecera como a los términos griegos de este escrito les faltan acentos. O todos, en el caso de la palabra de la cabecera, o algunos que consisten en una rayita encima de alguna vocal. ¡Parece ser que la blogosfera tampoco es muy amiga del mundo clásico acentuado!