lunes, 28 de septiembre de 2009

Matemáticas y literatura

Hoy la cosa será breve.
No voy a escribir sobre Borges –que engastó las matemáticas en muchos de sus escritos–, ni de la métrica de la poesía. Hoy le dejo el espacio a un par de tiras de Mauro Entrialgo
pertenecientes a su serie "propuestas para frases hechas y nuevos refranes", donde resulta palpable el buen uso de las matemáticas en el mundo de la letra escrita o dicha. El refrán:
"Quién deja más corteza, no siempre es el que comió más queso."
Primero, la demostración matemático-topológica de su validez.
Luego, un ejemplo de su utilización.

Jejejejeje, ¡qué agudo Mauro!!!!


jueves, 24 de septiembre de 2009

Saul Bellow y los "pesaos" (II)

Me preguntaba en el post anterior: ¿un pesado no es más que una persona que habita un mundo de intereses paralelo al nuestro?

Muchas veces; pero creo que no siempre: a mí los temas de los que trata Benn Crader me interesan, pero no obstante me parece un "pesao". Como botón, una muestra:

"También conviene tener en mente que mi tío era un instrumento muy afinado que él mismo ejecutaba. Con cuerdas tan tensas, la exhibición era inevitable. La supercortesía mitigaba la molestia que imponía a los demás, sus oyentes. Una ingenuidad y una energía como las suyas eran compulsivas. Por ejemplo, abre un frasco de vitaminas durante la cena y su acompañante le pregunta qué son. Él empieza a describir los estudios avanzados sobre el cáncer que se realizaron en Valhalla, Nueva York, y la teoría de los «radicales libres», neutrones peligrosos que se liberan durante el proceso metabólico causando, probablemente, tumores malignos. Esas vitaminas maravillosas dilatan los capilares de la glándula próstata y evitan que se inflame. Le habían curado una uña que llevaba años astillada. (Trata de enseñársela a la dama, pero la llama de la vela está demasiado débil.) Un curioso efecto secundario, prosigue, es que las vitaminas estimulan el crecimiento de las bacterias intestinales causando cierta hinchazón. El remedio para eso consiste en seguir el ejemplo de los primates superiores cuyos tractos digestivos son maravillosamente similares a los nuestros y cuya dieta de fibras mantiene limpios los intestinos... Lamentando haber hecho la pregunta, la señora espera que ese excitable bodrio termine su conferencia. Otra ofrenda no deseada."

Bueno, hablando en serio, hay un tema fundamental sobre la pesadez que sobrepasa el asunto de los intereses comunes y que es mucho más esencial al ser humano. Saul Bellow habla de él en su libro de una manera genial.

Creo que la primera vez que quiere referirse a ello lo hace hablando del diario que un almirante escribió mientras permanecía aislado en el Polo Sur con unos cuantos compañeros. Allí se enfrenta, sin escapatoria posible, a la literalidad del ser humano, a cada uno de sus compañeros sin disfraz alguno, cada uno con los "ropajes mentales" "de siempre", tal y como son. Allí uno no tardaba en descubrir la "simplicidad" de cada ser, sus manías y sus recovecos. Allí uno no tardaba en aburrirse de cada ser. De experimentar la pesadez (no la gravitatoria, no) de cada uno. Repetititititivamente.


La cosa tiene su miga y su gravedad, especialmente aplicada al tema del amor:

"Muchos pensadores modernos coinciden en que el secreto del amor es la «sobreestimación». También para Rousseau se trataba de un engaño del que las sociedades libres no pueden prescindir. Bajo todo esto está otra vez el descubrimiento que realizó el almirante Byrd en el Polo Sur. Allí los hombres se calaban los unos a los otros.

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Bueno, es una pena que todo ese asunto del amor haya sido desacreditado, desmitificado -dije-. Durante largo tiempo, el mundo hizo promesas de amor a los jóvenes: «Todo saldrá bien». Era un timo, una traición. y ahora, naturalmente, las mujeres están furiosas y se han vuelto contra él. En cuanto a los hombres serios, también tienen que preguntarse: «Y nosotros ¿qué demonios estamos haciendo aquí?». Comprendo que se entre en el mundo del amor; comprendo, quiero decir, que para la gente práctica la justificación es el comercio: zapatos, vestidos, bolsos, joyas, pieles, peinados, cosméticos. Y no olvidemos la psiquiatría; hay tanto dinero en eso... Cualquier cosa menos el amor mismo, puesto que las naturalezas que podrían amar están demasiado desequilibradas para hacerlo. Las personas con «modelos de papel a desempeñar» o «autoimágenes» no llegan porque están fabricadas o construidas.

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Lo horrible de la observación que el almirante Byrd hizo sobre sus compañeros en la Antártida era su literalidad. Esa literalidad, desde un punto de vista sexual, resulta mortífera. Cuando se convierte en asunto de extremidades, miembros y órganos, Eros se enfrenta a la aniquilación."

Aunque no lo parezca, Bellow consigue hacer reir (al menos a mí) hablando de temas tan serios de una forma tan amarga. Pero para verlo tendrás que leer su novela: no sé extraer el humor contenido en su rabia de inadaptado al medio.


Aunque, ahora que lo escribo…

Puede que el origen del título del libro muestre algo de la chispa. Un periodista llama a Benn, como experto en botánica, para preguntarle sobre los efectos en las plantas del accidente de la central nuclear de Chernobil. Él, muy reflexivo sobre su situación amorosa, resume y finaliza su conversación con el "Mueren más por desamor" que titula el libro. A lo largo del texto, Bellow va trayendo a colación e ironizando sobre el tema:

"Es una suposición segura que son más los que mueren de desamor que por radiación atómica. Sin embargo, las masas no se movilizan contra el desamor ni se hacen manifestaciones contra este en las calles."

Otro día, más.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Saul Bellow y los "pesaos"

“Me contó un amigo que Marcel Proust, a quien estaba estudiando, no escatimaba esfuerzos al elaborar sus respuestas a las preguntas de una señora que solo pretendía sostener una conversación intrascendente durante la cena. Proust respondía en detalle y con prolijidad paralizadora cuando ni se requería ni se esperaba semejante respuesta. La gente se veía abrumada de información por aquel compañero de mesa guapo, pesado y con cara de yogur. Era para morirse".

Tengo varias personas muy allegadas que me parecen “unos pesaos”. Es un tema que me preocupa mucho porque el primero de la lista soy yo mismo. No me gustaría pecar de inmodesto si digo que, no obstante, creo que voy aprendiendo y cada vez hablo menos.
Aunque, ¿es eso aprender? A ver si voy a convertirme en autista…
Esto no debe ser aprender…
Pero, al menos, es una solución para el mundo exterior-a-mí…
Para mi mundo interior no lo es porque no paro de “escuchar” mis tonterías mentales…
Joé, ¡qué pesao que soy!…
Yo creo que éste debía ser uno de los puntos claves de por qué me gustaba dar clase…

Mira por donde, en este asunto, tener un blog es genial: le metes un rollo de muerte a “la blogosfera” (francamente similar a “la nada”) y santas pascuas. La gente que sabe de tu blog puede decidir ignorarte de forma totalmente indolora (para el “blogero pesao” y para ellos). Incluso, durante “esos días de debilidad mental”, de inseguridad, cuando hablas con tu perrito más de la cuenta, puedes decidir leer algún post breve…

Pesaos del mundo: ¡sed generosos con la sociedad y poned en marcha un blog!
Por supuesto,
no estoy diciendo que todos los blogs sean pesados
y/o sean escritos por pesados (como éste).
Pero ahí queda la idea…
"Bajo todo aquello estaba la cortesía de la igualdad o de la supuesta igualdad. Dar crédito por motivos igualitarios donde no hay que hacerlo -es decir, a personas cuyos procesos mentales son completamente distintos a los de uno-, honrar a otra alma por potencias que puede o no tener…"
¡Muy bueno! ¿Un pesado no es más que una persona que habita un mundo de intereses paralelo al nuestro?
Muchas veces; pero creo que no siempre: a mí los temas de los que trata Benn Crader (el botánico protagonista de "Mueren más por desamor") me interesan, pero no obstante me parece un "pesao". En el próximo post sigo con el tema… Para no hacerme "pesao" ;-)


domingo, 20 de septiembre de 2009

Te hiero mucho

Hoy os dejo este video (pequeña joya) que ha hecho una amiga (gracias Marta!!!) para un tema de Love of lesbian…

Es que me ha gustado mucho y quiero tenerlo a mano siempre…


Te Hiero Mucho (Historia del Amante Guisante)


Autor de la letra - Santi Balmes Sanfeliu
Autor de la música - Santi Balmes Sanfeliu

Hoy voy a hablaros del amante guisante,
el hombre que montó un gran show por los aires
con su casco plateado, traje verde y
bambas a reacción.

Montó en aquella lanzadera dorada,
acto seguido escribió coordenadas
y en su capa había escrito
un "te amo" en luces de neón.

Un asteroide, ahí va ...
amante guisante, nuestro héroe total.
Mira qué original,
surcando los aires por su amor virginal.
Y al divisar su hogar,
la capa de alto voltaje enciende un mensaje especial.

Cuando la brisa hace bailar sus mejillas
mira hacia abajo y ve a su amor de rodillas.
Qué crueldad, crueldad,
¿qué hacen tantos hombres, por Dios?

Mientras su amada ve un avión por las nalgas,
guisante nota un gran incendio a su espalda.
No hay frenos ni hay dirección,
creo que ha perdido el control.

"Un asteroide, ahí va",
decía su amada, viendo al héroe quemar.
"Un meteorito, ahí va",
y mientras miraba su placer fue bestial.
"Alas de fuego, un flash",
son cosas que nunca se olvidan, nunca se olvidan,
no se podrán olvidar.

Bajó en picado hacia un colegio de niñas,
iba a hacer trizas vestuario y letrinas,
y al ver el fin no sufrió,
cosas del estado de shock.

Mamma, mamma ... no hay dolor.
Mamma, mamma ... no hay dolor.
Mamma, mamma ... viva el dolor,
Mamma, mamma ... no muerdas, no.
Mamma, mamma ... no pares, no.
Mamma, mamma ... no pares, no,
Mamma, mamma ... no hay dolor.

Bye, bye, guisante, bye,
vaya acto de héroe, vaya imbecilidad.
A reveure, adéu,
tan sólo en los cuentos puedes idealizar.
Auf Wiedersehen, au revoir,
la musa es el medio, nadie es puro en verdad.
Ciao, sayonara, au revoir,
¿un mito o un tipo suicida?, dime qué opinas,
¿o el problema es siempre hormonal?
Ya nadie nota un guisante en la cama.

sábado, 19 de septiembre de 2009

XKCD cómics


Acabo de añadir a mi lista de blogs favoritos uno que me pasó un amigo (gracias Albert!!!). Como dice su título:

A webcomic of romance,
sarcasm, math, and language

He tardado en hacer referencia a él porque muchas veces no entiendo los chistes. En parte por el inglés, en parte porque es técnico.

Pero, ¡ay cuando los pillo! ¡Qué buenos!

Hoy os dejo este que viene al pelo de lo comentado en el post anterior. No, es una pena (?) pero las aproximaciones matemáticas habituales a la solución de problemas no funcionan con los asuntos amorosos. Jejejejeje.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Saul Bellow y los especialistas (II)

Ya he hablado del tema "ciencia básica vs ciencia aplicada" pero la página del CERN es un buen lugar dónde puedes leer algún artículo que permite comprender la GRAN importancia de la ciencia básica, aquella que parece no servir para nada porque carece de aplicaciones directas o inmediatas. El CERN es un lugar dónde incluso yo quedé impresionado y desbordado por la magnitud del montaje. Allí lo espontáneo es que a uno le venga a la cabeza la pregunta de ¿porqué gastar tanto dinero en todo esto? ¿Realmente sirve para algo? Así que es más que normal que dediquen un (sub)espacio en su espacio-web a hablar de la cuestión (sí, también a defender el modo en que allí se ganan la vida).

Repito. ¿Realmente sirve para algo todo ese montaje? Sí, “seguro” que sí. Siempre ha sucedido así. Ello, desde luego, no garantiza que vuelva a ser así; pero se trata de una hipótesis más que razonable.

Todo esto me venía continuamente a la cabeza mientras leía "Mueren más por desamor". El personaje central de la novela es un botánico genial del que ya os conté algo en un post anterior y que a mí me resulta entrañable. Cuenta de él su sobrino (el narrador):
“La ciencia aplicada no constituía su campo, como tampoco la agronomía ni la genética. Hay en el Negev investigadores que trabajan con algas de elevado contenido proteínico. Lo que parece fango puede salvar a la población hambrienta de Chad o de la India rural. Mi tío no tenía una orientación tan provechosa. La postura que adoptó ante las plantas no puede comprenderse si no se toman en cuenta sus actividades imaginativas. Aquello a considerar es un judío que se introduce en el reino vegetal y estudia hojas, cortezas, raíces, flores, corazoncillos, por lo que representan en sí mismos. Había un elemento druídico en todo ello. Él no adoraba las plantas, por supuesto, sino que se limitaba a contemplarlas. También hay que describir qué se entiende por contemplación; él veía el interior de las planta o miraba a través de ellas.”
O sea, un científico genial. Realmente genial. Eso le hace vivir en una especie de mundo paralelo (que, en la práctica, lo hace muy vulnerable al mundo convenional; recuerda que ya hablé de los científicos como damnificados… Pero no por ello deja de ser humano:

"[Yo había ido con mi tío] para completar mi educación, para absorber [de él] ciertos poderes esenciales, y en ese momento me di cuenta de que él recurría a mí en busca de ayuda. En aquellos aspectos en que era maestro, no necesitaba a nadie, por supuesto. Era uno de esos tipos especiales que están bien hasta que se introducen en la vida ordinaria. Una vez en la corriente, son incapaces de seguir sin protección."

"…aún era una persona de resonancias insólitas, aún era una figura superior, posiblemente uno de esos Ciudadanos de la Eternidad, un ser misterioso, un misterio que él, tal vez, proyectaba sobre las plantas. Sí, la botánica. La botánica era el gran tema. Sin embargo, tenía un rival, la sexualidad femenina. No podía desentenderse de las mujeres. Cuando viajaba alrededor del mundo, su camuflaje profesional eran las raíces, las hojas, los tallos y las flores, pero, realmente, había una fuerza rival de gran potencia. Parte de su Eros se había desligado de las plantas para pasarse a las chicas. ¡y qué chicas! ¡Un ave fénix que corre tras los incendiarios!, fue mi sorprendente y espontáneo pensamiento. Carbonizado, reencarnado de las cenizas. Y, después de todo, cada retorno del deseo es una forma de reencarnación. Ya que cuando el deseo parte, ningún hombre puede tener la certeza de que alguna vez regresará. Es como el poema de Yeats: «He muerto muchas veces, muchas veces he vuelto a renacer».

"Era un individuo auténticamente superior, susceptible, por supuesto de tener debilidades humanas e incapaz de gobernar sus necesidades sexuales, o, para ser más preciso, sus anhelos de amor; pero aun entonces yo podía extraer del banco de mi memoria personal esas horas maravillosas en que, gracias a su influencia, no solo respiraban mis pulmones, sino también mi mente. Algunos de sus poderes de ver me habían sido transmitidos. Eso veía. Y se me hacían visibles muchos de los motivos de mi tío."
Como dice mi mejor amigo, Bellow trata continuamente de la desubicación (del descoloque) del ser humano en un mundo moderno que cambia demasiado rápido. En esta novela en particular, de un hombre (masculino) en dicho mundo, donde la liberación de la mujer le cae encima como una segunda losa, dejándole con sus instintos a la altura del betún. Por si fuera poca la dosis de desubicación, se trata de un ser humano masculino y científico. ¡¡¡NO!!! De un ser humano, masculino y científico teórico.